miércoles, 19 de febrero de 2014

12 años de esclavitud

Ante una de los largometrajes favoritos de semejantes premios como los Oscar, Globos de Oro o BAFTA, entre una alabanza de la crítica, nos encontramos con la que parece ser la película que, si no es del año, parece que se convertirá en la mejor de hace mucho tiempo, pero ¿de verdad se merece tanto honor?

Lo primero de todo: tenemos la historia a mitad del siglo XIX en la que Chiwetel Ejiofor encarna a Solomon Northup, un hombre negro y libre que vive felizmente junto a su familia en Nueva York, aunque una vez es capturado tras drogarle, es vendido para trabajar en unos campos como esclavo, en los que, con suma impotencia puede ir viendo el maltrato a los esclavos mientras intenta demostrar que es un hombre libre. Esta historia ofrece un crudo y fiel reflejo de cómo era el trato hacia los esclavos, hecho que tratan de una manera muy real gracias a los casos de diferentes personajes, y es que, saliendo de la trama principal, tenemos pequeñas historias de otros esclavos que la van completando hasta el punto que consigue salirse de la trama en sus 133 minutos de los cuales algunos son innecesarios ya que llega un punto que uno está pensando que la película no está avanzando nada mientras que al momento esperado de la liberación del personaje no se le da la importancia que se le podría haber dado dedicándole más tiempo.

Desde luego que es un tema que ha sido explotado hasta la saciedad y del que parece que nunca se van a cansar. Hemos visto como se ha expuesto de unas maneras y de otras, formuladas de mejor o peor manera, y desde luego que esta no es ni la mejor ni de las mejores; simplemente se queda en el limbo entre ser una película sobre la esclavitud del montón y ser una buena película: únicamente es que se le está dando mucha publicidad a la par que se está sobrevalorando cada vez más.

Por otra parte sí que me gustaría destacar dos elementos bastante notables en la película:

1. La ambientación. Este primer elemento es sumamente destacable. Producida con gran detallismo gracias a la brillante dirección de Steve McQueen que cuida cada elemento con suma delicadeza. A esto viene acompañada una buena banda sonora muy propicia para la película y la historia.

2. El reparto. A destacar los dos actores principales: Chiwetel Ejiofor y Michael Fassbender. Chiwetel tiene una manera de actuar impecable y conmovedora, gracias a cada gesto que hace transmite todo el sentimiento que está viviendo, el infierno al que está siendo sometido sin flaquear ni un solo momento. Por otro lado Michael que produce un sentimiento de odio hacia su personaje con cada acción que hace y su brillante interpretación.


La verdad es que la decepción que está película produce después de leer tan buenos comentarios no es algo nuevo, y volviendo con el tema de los premios, muchas veces se han regalado, aun habiendo películas mucho mejores, el premio a mejor película entre otras categorias a la menos indicada. Repito que no es una película mala pero tampoco llega a ser buena del todo, al igual que tiene sus puntos flacos también tiene puntos fuertes. Simplemente la opinión positiva ha sido inflada hasta un punto extremo. Solo me gustaría que muchos se quitaran la venda de los ojos y que vieran que por ser una película favorita de la academia no significa que, ni de lejos, sea buena. 6/10

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