Ante una de los largometrajes
favoritos de semejantes premios como los Oscar, Globos de Oro o BAFTA, entre una
alabanza de la crítica, nos encontramos con la que parece ser la película que,
si no es del año, parece que se convertirá en la mejor de hace mucho tiempo,
pero ¿de verdad se merece tanto honor?
Lo primero de todo: tenemos la
historia a mitad del siglo XIX en la que Chiwetel Ejiofor encarna a Solomon
Northup, un hombre negro y libre que vive felizmente junto a su familia en
Nueva York, aunque una vez es capturado tras drogarle, es vendido para trabajar
en unos campos como esclavo, en los que, con suma impotencia puede ir viendo el
maltrato a los esclavos mientras intenta demostrar que es un hombre libre. Esta
historia ofrece un crudo y fiel reflejo de cómo era el trato hacia los
esclavos, hecho que tratan de una manera muy real gracias a los casos de
diferentes personajes, y es que, saliendo de la trama principal, tenemos
pequeñas historias de otros esclavos que la van completando hasta el punto que
consigue salirse de la trama en sus 133 minutos de los cuales algunos son
innecesarios ya que llega un punto que uno está pensando que la película no
está avanzando nada mientras que al momento esperado de la liberación del
personaje no se le da la importancia que se le podría haber dado dedicándole
más tiempo.
Desde luego que es un tema que ha
sido explotado hasta la saciedad y del que parece que nunca se van a cansar.
Hemos visto como se ha expuesto de unas maneras y de otras, formuladas de mejor
o peor manera, y desde luego que esta no es ni la mejor ni de las mejores;
simplemente se queda en el limbo entre ser una película sobre la esclavitud del
montón y ser una buena película: únicamente es que se le está dando mucha
publicidad a la par que se está sobrevalorando cada vez más.
Por otra parte sí que me gustaría
destacar dos elementos bastante notables en la película:
1. La ambientación. Este primer elemento
es sumamente destacable. Producida con gran detallismo gracias a la brillante
dirección de Steve McQueen que cuida cada elemento con suma delicadeza. A esto
viene acompañada una buena banda sonora muy propicia para la película y la
historia.
2. El reparto. A destacar los dos
actores principales: Chiwetel Ejiofor y Michael Fassbender. Chiwetel tiene una
manera de actuar impecable y conmovedora, gracias a cada gesto que hace
transmite todo el sentimiento que está viviendo, el infierno al que está siendo
sometido sin flaquear ni un solo momento. Por otro lado Michael que produce un
sentimiento de odio hacia su personaje con cada acción que hace y su brillante
interpretación.
La verdad es que la decepción que
está película produce después de leer tan buenos comentarios no es algo nuevo,
y volviendo con el tema de los premios, muchas veces se han regalado, aun
habiendo películas mucho mejores, el premio a mejor película entre otras
categorias a la menos indicada. Repito que no es una película mala pero tampoco
llega a ser buena del todo, al igual que tiene sus puntos flacos también tiene
puntos fuertes. Simplemente la opinión positiva ha sido inflada hasta un punto
extremo. Solo me gustaría que muchos se quitaran la venda de los ojos y que
vieran que por ser una película favorita de la academia no significa que, ni de
lejos, sea buena. 6/10

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